¡Feliz Navidad! ¿O no?

La Navidad tiene tantos significados como personas existen. Para unas pueden ser maravillosas, para otras terribles, con todos los matices intermedio que se les pueda ocurrir.Reuniones familiares, exceso de gasto, conflictos familiares … son algunos de los aspectos que vemos en nuestra sección de hoy en #PonteAlDía de la RadioTelevisión Canaria – RTVC.es, con María […]

La sorpresa del aprendizaje

Asociamos el conocimiento a resultados y lo despojamos de su capacidad de sorprendernos porque hemos aprendido que debemos hacer lo que se supone que tenemos que hacer. Aprender, en si, es lo gratificante. El proceso es mucho más que el ansiado resultado que nos pueda proporcionar. Cuando aprendemos, cambiamos, y disfrutamos haciéndolo.

El conocimiento

El conocimiento, más aún, su proceso de adquisición está íntimamente asociado a la felicidad. Cuando nos embarcamos en el aprendizaje, estamos descubriendo; estamos conectando con algo que le da sentido a nuestra vida. La colorea y nos hace entenderla.

No solo es voluntad

La voluntad es como la chispa que nos lleva a actuar. Pero no es suficiente porque es una fuerza explosiva que forma parte de una estructura compleja. Conseguir lo que queremos en nuestra vida se cimenta en una combinación de habilidades, formación, conocimiento y compromiso.

Actitud

La actitud es lo que más va a contar a la hora de hacer un balance sobre nuestro estado de ánimo. Podemos reaccionar a todo lo que nos venga encima consumiendo muchas de nuestras energías o podemos elegir qué y cómo lo hacemos. Saber discernir estas opciones, especialmente en situaciones negativas, puede tener una importancia […]

Aceptación

No debemos confundir la aceptación con desesperanza, resignación o pasividad. La aceptación de la que hablamos significa simplemente desarrollar la disposición de ver las cosas tal como son para poder tomar mejores y más sabias decisiones. Esta actitud se parece más a aprender a surfear las olas, que a intentar pararlas. De mi libro: La […]

Lo inmodificable

Cuando intentamos forzar las situaciones para que sean como nos gustaría que fuesen, en lugar de verlas tal y como son, empleamos gran cantidad de tiempo y energía, además de acumular tensión intentando cambiar algo inmodificable.

No podemos predecir lo que pensaremos o haremos en el futuro, o basarnos en lo que hicimos hace años. Nuestro poder está en el ahora. Utilizar lo que hemos aprendido está bien, siempre que no permitamos que nos condicione en exceso y no nos permita valorar desde el momento presente.

¡Cómo hemos cambiado!

No somos las mismas personas que ayer, evolucionamos, cambiamos, aprendemos, nos adaptamos… y vamos construyendo nuestra identidad cambiante y creciente. Y esto es bueno.

Los juicios de los demás

Estar atrapados en lo que piensan otras personas y actuar de forma que cumplamos sus expectativas resulta enormemente perjudicial. Nos puede llevar a vivir una vida condicionándola por los juicios -también condicionados-, e intereses de los demás. Tener en cuenta a quien nos aprecia y valorar sus apreciaciones, con amabilidad, es la mejor alternativa a […]