Racismo

En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida.
Karl Wilhelm Von Humboldt.

Existe el racismo. Fundamentado en los más profundos miedos del ser humano. Se alimenta de nuestra debilidad, de la carencia de compasión y empatía. Y es destructivo. No trata de crear una mejor sociedad, con mejores personas. Al contrario. Intenta separar, dividir nos, con una base casual, dependiente de lugares de nacimiento, color de la piel, género, orientación sexual, etc …

El racismo es la forma primigenia del pensamiento único, el que alimenta la idea de que somos “nosotros”, los que poseemos la verdad sobre las cosas. Y que el resto, los otros, son una amenaza a este estatus que se supone que tenemos.

Lo paradójico del racismo es su facilidad para ser instrumentalizado. Quienes lo alimentan, consiguen que las personas que están en una peor situación socioeconómica, generalmente provocada por los mismos que los van a utilizar, encuentren una razón perfecta para justificar su desgracia.

Más allá de las soluciones coercitivas, que son desgraciadamente necesarias cuando nos encontramos con una realidad como la que vemos día a día, la xenofobia o cualquier tipo de odio hacia lo distinto, no tiene otra forma de ser conjurada sino con la educación. Es, permítanme la metáfora, quitar las hierbas malas, para poder comenzar a cultivar la convivencia y el respeto.

Pero, e inevitablemente, esta educación debe ser completa. Un cambio profundo que implica la concienciación de todos los niveles de nuestra sociedad. Las causas están identificadas, y giran la gran mayoría en torno a la desigualdad social. Las soluciones también son claras. Ahora solo falta ponerse a ello. Las prioridades son las personas. Siempre.

Trabaja tu lado positivo

Ser positivo no es algo mágico. Requiere trabajo serio. ¡Y se puede conseguir!

Cámbiate

Ser positivo no es algo mágico. Les propongo conseguirlo con una serie de pautas sencillas. ¡Tomemos el control de nuestra vida y luchemos por mejorar cada día!

Tip01

Pensemos lo mejor

Es realmente asombroso ver como muchos problemas no existirían si no nos los inventáramos. Llegar a conclusiones demasiado rápido es con frecuencia una muy mala idea. En vez de volvernos locos a causa de un mensaje no respondido, simplemente pensemos que la persona no puede contestar en eso momento y sigamos con nuestra vida. No asumamos lo peor.

Tip02

Vivamos la verdad.

Es fácil vivir que una mentira crezca tanto que finalmente olvidemos de lo que es cierto. Un enfoque positivo implica enfrentar la verdad y vivir con ella sin poner excusas. Esto nunca facilita las soluciones para lo que ha ido mal. Olvida el autoengaño.

Tip03

Aprendamos a perdonar

El resentimiento solo causa dolor constante. Dejémoslo. Elijamos aceptar y perdonar las…

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¿Cuál es tu música?

La música es la mediadora entre el mundo espiritual y el de los sentidos
Ludwig van Beethoven

Lunes por la mañana. ¡Uff, que pereza! ¡Cómo me cuesta ponerme en marcha! Y si además, tengo que activar a mis hijos, el despertador no funcionó o no tengo la ropa preparada, ¡el caos puede ser total!

Para. Si. Deténte y respira. Ahora pon algo de música. No las noticias, ¡música!. No necesitas comenzar el día pendiente del mundo. Al menos todavía no. Más con lo que tienes en casa.

Olvida el teléfono móvil o tus redes sociales. Tampoco necesitas chequear el estado de otras personas todavía. El Whatsapp, Twitter, Facebook … pueden esperar a que te conectes contigo en primer lugar. Ayuda no llevártelo a la cama. Utiliza el despertador de toda la vida.

Quita de tu cabeza los debería. No sirve para nada pensar que si te hubieses levantado antes … Déjalo. Mañana lo conseguirás.
Ahora céntrate en tu lista musical. Nos sintamos tristes, bajos de energía o cansados, escuchar tu música puede realmente cambiar como tu y tu familia se sienten. Y esto está científicamente comprobado.

Lo han hecho un grupo de psicólogos en la Universidad de Groningen, en Holanda. Preguntaron a los participantes en su estudio que identificaran, mediante emoticonos, que música, alegre o triste, les subía o bajaba el ánimo. Puedes imaginar los resultados. La música tenía una gran influencia sobre el tipo de emoticonos, o emociones, que elegían.

Todos tenemos una música que nos pone en marcha, que consigue cambiar nuestro humor o que, simplemente, nos ayuda a salir de agobio. Por supuesto que será diferente para ti que para mí. Pero eso es lo bonito de la música, su diversidad e individualidad, al mismo tiempo. Su capacidad de asociación a momentos o a personas. ¡Y como nos puede ayudar a comenzar el día!

¿Te animas a compartir con nosotros tu lista de música o tus canciones “animadoras”? Te dejo una que proponen desde el Huffington Post para que te puedas ir haciendo una idea.

No soy un 7

¿Qué efecto pueden tener las calificaciones escolares en los estudiantes? ¿Cómo influyen en las decisiones que tomamos sobre nuestro futuro? Sofia Camussi, con solo 18 años, nos cuenta cómo descubrió que es lo que realmente la apasionaba y qué pasó cuando lo hizo.

Sofía vibra por la ciencia y el conocimiento. En el año 2014 participó del campamento científico “Expedición Ciencia”, donde descubrió una nueva manera de mirar el mundo. Tiene 18 años, vive en Rosario y cursa la escuela secundaria. Quiere ser investigadora cuando sea grande.

Asombro

Todo lo que nuestro cuerpo hace normalmente es maravilloso y extraordinario, aunque pocas veces se nos ocurre pensar en ello de esta manera.
Jon Kabat-Zin

El asombro es el sentimiento que obtenemos en la presencia de algo tan grande o diferente que desafía nuestro entendimiento del mundo que nos rodea. Nos ocurre cuando miramos al cielo y vemos miles, de estrellas en una noche clara. O cuando nos maravillamos al ver a un recién nacido. Es una sensación diferente cada vez, pero que tiene al asombro como denominador común.

Cuando las personas nos sentimos de esta forma, definimos la experiencia de muchas formas: espectacular, impresionante, especial, irrepetible … son algunos de los adjetivos que asociamos al asombro. Junto con otros que se asocian más con lo que sentimos: sorpresa, trascendencia o conexión pueden ser algunos de los sentimientos que nos provoquen estas experiencias.

Las fuentes más comunes de asombro son otras personas o la naturaleza, pero éste también puede ser producido por otras muchas experiencia como la música, el arte o la arquitectura, lo religioso o sobrenatural o, incluso, nuestros propios logros.

Habitualmente pensamos en el asombro como respuesta a eventos intensos, tales como un amanecer en la playa de nuestros sueños, o ver como Mireia Belmonte logra una medalla de oro al límite de sus fuerzas. Pero también lo podemos encontrar en el día a día -viendo como las hojas de los árboles alfombran el suelo en otoño, o como un extraño se interesa por alguien sin hogar-.

Los científicos creen que el asombro puede haber ayudado a nuestros antepasados a sobrevivir en entornos inciertos o desconocidos que podían demandar la cooperación grupal. Hoy en día, la psicología ha descubierto los beneficios que supone esta experiencia para pensar claramente, una buena salud mental y para la conexión personal.

Aunque la visión moderna del asombro en nuestra sociedad occidental es abrumadoramente positiva, nos encontramos frente a una emoción realmente compleja. Puede ser intensamente placentera o estar impregnada por el temor, dependiendo del contexto y la situación. Podemos sentirlo por la capacidad de la naturaleza para destruir (un terremoto, por ejemplo) o ante un líder carismático y coercitivo como algunos de los que tenemos más cerca. Nos puede sobrevenir el asombro por la capacidad del ser humano para hacerse daño. O hacérselo a los demás. O de permanecer impasibles cuando vemos que alguien está haciéndoselo a otras personas, incluso próximas a nosotros.

Este asombro provocado por circunstancias terribles está teñido por el miedo o las amenazas. Y por supuesto, no produce los beneficios de las experiencias sorprendentes y maravillosas que nos hacen sentir conectados con el mundo y con quienes lo habitan. Pero resultan necesarios. De hecho cuando perdemos esta capacidad de asombro -o indignación, en estos casos-, podemos estar comenzando un peligroso camino de anestesia emocional.

La capacidad de asombro es una parte esencial del crecimiento humano. Por supuesto que siempre es deseable que éste llegue por razones positivas. Para conseguirlo, debemos dejar atrás muchos de nuestros prejuicios y rutinas y aventurarnos más allá de los límites que, muchas veces, nos autoimponemos. Difícil va a ser que nos sorprendamos si estamos siempre haciendo lo mismo.

El cultivo de lo imprevisible es el camino que nos puede llevar con más certeza al asombro. ¿A qué esperamos?

 

¿Personas tóxicas?

En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida.
Karl Wilhelm Von Humboldt.

 

No existen las personas tóxicas. No es un diagnóstico, ni nada parecido a un concepto derivado de la evidencia científica. Es solamente una forma más -y cruel-, de etiquetar a personas que nos resultan molestas, sea por la razón que sea, en la que queremos encontrar una justificación para evitar lidiar con ellas.

Pero esto no es psicología, ni como ya he comentado responde a una clasificación de trastornos psicológicos o psiquiátricos. A pesar de esto, nos hemos encontrado como el concepto se ha popularizado entre nosotros y, en cierta forma, se ha asentado como una justificación para dejar una relación, apartar a una persona u olvidarnos de invitar a alguien a una cena de amigos.

Las personas tenemos en ocasiones etapas más o menos prolongadas en nuestra vida, en las que puede resultar muy complicado estar a nuestro lado. Podríamos llamarlo entonces, “etapas tóxicas”. Son esos momentos en los que nos invade la negatividad, la tristeza o el enfado. Circunstancias en las que resulta muy complicado estar a nuestro lado. Para algunas personas estas conductas se han convertido en la forma de relacionarse con el mundo.
Aunque obviamente, convivir a diario o en ocasiones, con una persona que se comporta de esta forma, puede resultar una empresa muy frustrante. Nos puede llevar a situaciones emocionales difíciles y no deseadas.

Pero la solución no está en ignorarlas o apartarlas. Al menos desde la psicología, este no puede ser el mensaje. Nosotros tratamos estas conductas, que se pueden considerar como la expresión de algo que necesita ser abordado, para cambiarlo. Y si, es posible que en algunos momentos aconsejemos a personas cercanas sobre un cierto distanciamiento, pero nunca recomendaremos un abandono o aislamiento de una persona que queremos o apreciamos, por su incapacidad para relacionarse de forma positiva.

He querido dejar constancia hoy sobre esta moda de las personas tóxicas porque creo, que si bien pueden existir situaciones -de dependencia emocional, falta de respeto, maltrato …-, que aconsejen que nos apartemos de alguien, nunca se deberá a que sea “tóxica”. Como he dicho al principio, no existen las personas tóxicas. No para un psicólogo.

Los Peligros del “McMindfulness”

No es oro todo lo que reluce. Mindfulness a la carta.

meditacion madrid

Hoy quiero compartir con vosotros algo diferente. Es un artículo que leí hace poco en el Huffington Post acerca de la meditación mindfulness y sus raíces en el budismo.

Photo Credit: Wikipedia

Antes de dejaros con el artículo tengo que hacer un par de aclaraciones: En primer lugar, el artículo trata principalmente de la moda del mindfulness que está actualmente en su cénit en Estados Unidos. Allí, la meditación mindfulness se ha hecho un hueco en prácticamente todos los aspectos de la vida social, como mencionan los autores al principio del artículo. En el mundo laboral español estamos todavía inmersos en la anterior moda americana, el coaching. Hoy por hoy, todo el mundo hace coaching de todos tipos y colores. Si las cosas siguen su curso normal, es probable que la moda del mindfulness se instale dentro de poco en nuestro mundillo, y creo que es importante difundir mensajes…

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Redes Sociales y Menores

En vacaciones, nos replanteamos muchas de las pautas educativas que tenemos en casa. Una de ellas, se refiere al uso -o abuso- que puedan estar haciendo nuestros hijos e hijas de las Redes Sociales.

Algunos consejos que pueden orientarnos los propone Nacho Grosso en Applesencia.

  • Educar en su uso, haciéndoles ver que sus actos en las redes pueden tener consecuencias. Un menor no es consciente
  • No consentir que queden con desconocidos.
  • Vigilar el contenido que suban, especialmente fotos.
  • No dar pistas de dónde se encuentran. Aquí muchos padres actúan de manera irresponsable al publicar con gran detalle dónde están de vacaciones y hasta cuando.
  • Establecer reglas para el uso del internet en casa, sobre todo de los dispositivos móviles,
  • Si se aprecian cambios de conducta del menor, investigar si puede haber ciberacoso.

Puedes leer el resto de su artículo aquí.