¿Y QUÉ SI ME GUSTA SER ASÍ?

El secreto es encontrar la luz adecuada. Para algunos es un foco de Broadway, para otros la luz de su mesilla de noche.
                                                                                                                                           Susan Cain

Vivimos en el mundo de la imagen. ¿O quizás debería decir en el mundo del show? A menudo para muchos, aquello que nos rodea nos parece tremendamente irreal. Tenemos la sensación de la apariencia. De alguna forma sentimos que estamos viendo un escaparate y que además es lo socialmente aceptado.

Debemos ser abiertos, sociables, amigables … Si queremos obtener lo que queremos. ¿O debería decir lo que se supone que queremos?

¡Y aquí llegamos a quid de la cuestión! ¿Qué queremos conseguir? Pues eso, tener éxito social, estar acompañados, no sentirnos solos, tener una vida llena de colores y sonidos .. u otros tópicos que nos empujan hacia una existencia que debe desarrollarse en un escaparate, cara a los demás, en permanente contacto.

introvert

Y, ¿si no quiero? Resulta que me gusta la soledad (a veces), leer un buen libro en silencio o salir a correr sin nadie que me acompañe. ¿Soy raro? Pues aparentemente para la sociedad en la que nos movemos, esto es así.

Pero lo cierto es que aproximadamente un tercio de las personas son introvertidas. No asociales, tímidas o solitarias, simplemente introvertidas. Y, sorprendentemente, la mayoría (léase con ironía), son muy felices siéndolo. No viven su rasgo con angustia ni nada que se le parezca.

En su blog de Pschology Today, Sophia Dembling nos muestra algunos interesantes ejemplos de situaciones comprometidas para los introvertidos.

Como señala la autora, no significa que estas situaciones nos hagan infelices o nos molesten o cualquier otra idea que pueda surgir del modelo dominante que proclama aquello de “algo te pasa si quieres estar sólo”. Es simplemente una guía para entender a una buena parte de quienes nos rodean.

Teléfono. Si no contesta a tu llamada, whatsapp o email inmediatamente no tienes que preocuparte. Si insistes, se preocupará y te responderá. Pero creyendo que es una emergencia.

Ya que no pareces estar haciendo nada .Estar sentado mirando al paisaje es hacer algo. No significa que estés obligado a darle conversación.

Estoy leyendo. No es algo que hace porque no tiene otra cosa que hacer. Simplemente disfruto abstrayéndome con la lectura. Final del formulario

Ven, que te presento a todos.  Lo sé, es educación, pero a la mayoría de los introvertidos es una perfecta forma de fastidiarle una reunión a la gradualmente se iría incorporando.

Espero que no te importe que invitase a estos amigos. Bueno, le importa, se supone que era un rato entre los dos.

Yo solía ser tímido. La timidez y la introversión no son lo mismo. Es su forma de ser y no significa que quiera “mejorar”.

Estas y muchas otras situaciones pueden ser una forma perfecta de perder el aprecio o provocar el distanciamiento de nuestro amigo o amiga introvertido. Debemos entender que la introversión es un rasgo de personalidad, no una enfermedad. De hecho, grandes personajes históricos como Gandhi o Picasso o actuales como Mark Zuckerberg o J.K. Rowling, son introvertidos reconocidos. ¡Y no parece que les vaya mal!

Si la persona es callada, observadora, reflexiva y además disfruta del silencio, ¿quiénes somos nosotros para alterar su forma de vida?

Comentarios

4 respuestas

  1. Me he sentido identificado con este texto, estoy de acuerdo con el. Sería interesante que todos sintieran la mitad de empatía.
    Gracias por el texto
    Juanvi

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *