Como abordar el odio

Todos estamos en contra del odio. Lo reconocemos como un problema, pero como un problema ajeno, no propio. Sally Kohn dice que todos odiamos –algunos de manera sutil; otros, de formas más obvias. A partir de una dura historia vivida en carne propia, Kohn comparte una serie de ideas para poder reconocer y cuestionar el odio instalado en nuestras instituciones y en nosotros mismos, y para curarnos de ese sentimiento.

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Odio

El odio es una emoción negativa que se caracteriza por un disgusto extremo, que se dirige a un individuo, grupo, conductas o ideas. Puede ser tan simple como no gustarnos el café porque es amargo, o tan complejo como odiar a un grupo particular de personas por su cultura o su sexualidad. Pero ¿por qué odiamos? Quizás no podamos dar una sola respuesta.

Y seguro que hay muchas más de las que proponemos. Pero seguro que estos factores que les propongo pueden explicar un poco más, esta emoción. ¡Y ayudarnos a evitarla! de paso.

Las personas tememos lo desconocido. Es un instinto básico tener miedo y resistirse a algo que nos resulta extraño. Que nos hace salir de nuestra amada zona de confort. Un claro ejemplo lo tenemos en los odios raciales o religiosos. Tememos a quienes no tienen nuestra misma cultura o religión, sin molestarnos en conocerles.

Esto lo explica una de las diversas teorías de grupo, que postula que cuando los humanos se ven amenazados, se refugian naturalmente en el grupo propio, el que identifican como mecanismo de supervivencia. Los factores que motivan esta reacción son las emociones de amor y agresión. Amor hacia el grupo propio; y agresión hacia el grupo que se categoriza como amenazante o peligroso.

Hay que destacar que, en el caso del segundo grupo, no tiene ni porque existir. Lo crea nuestro propio odio. Es el caso de identificar a los refugiados con aquellos que los expulsan de sus casas y matan a sus familias.

Amenaza percibida. Esto suele ocurrir cuando odiamos algo, sin razón aparente. Sentimos que nos amenaza una determinada persona por su apariencia física, su forma de hablar o cualquier otra razón, sin mucho fundamento.
Esto es algo que podemos llamar proyección y se produce porque vemos en el otro algo que no nos gusta en nosotros mismos. Al odiarlo, creemos distanciarnos de ello. ¿A qué se les ocurren algunos ejemplos?

Esta carencia de autoaceptación, de vernos y querernos compasivamente como somos, nos lleva a odiar a otros. Y lo hacemos atacando. Es una de las fuentes más perversas de odio, que puede conducir a verdaderas atrocidades. No nos aceptamos e intentamos extirpar este auto rechazo utilizando a otras personas.

Este odio está profundamente enraizado en sentimientos de soledad y aislamiento emocional, que hacen que las personas busquen culpables de como se sienten, sin realmente mirar en su interior. Es, en cierta forma, una forma de distracción de una profunda insatisfacción con nosotros mismos.

El odio es una conducta aprendida. No nacemos con odio en nuestros corazones. A pesar de ser capaces de las mayores destrucciones, la capacidad humana de compasión, empatía y amor es infinitamente mayor. Trabajar desde pequeños en estos aspectos, que educan el respeto y la tolerancia, es el mejor antídoto del odio. Niños y niñas que viven y aprenden en entornos solidarios y generosos, propiciarán comunidades y sociedades inclusivas y colaboradoras. 
Sociedades en las que lo diferente se observe con curiosidad y con deseo de conocimiento, en lugar de con miedo y con intención de destrucción.

Es algo que nos toca a quienes tenemos la posibilidad de educar y de contar a las personas como ser más felices y tolerantes.

El Sabio

Alguien le preguntó a un sabio :

¿ Qué es Veneno ?

El sabio contestó : Cualquier cosa que sea más de lo que necesitamos, es  Veneno..

Puede ser Poder, Riqueza, Hambre, Ego, Codicia, Pereza, Lujuria, Ambición, Odio, o cualquier otra cosa.

¿ Qué es el Miedo ?

El Miedo es la no aceptación de la incertidumbre.

Si la aceptamos, la incertidumbre se convertirá en una aventura.

¿ Qué es la Envidia ?

La Envidia es la no aceptación de lo bueno que hay en los demás.

Si aceptáramos lo bueno que hay en los demás, entonces se convertiría en inspiración.

¿ Qué es la Ira ?

La Ira es la no aceptación de la cosas que están fuera de nuestro control.

Si las aceptamos, entonces se convertirá en tolerancia.

¿ Qué es el Odio ?

El Odio es la no aceptación de otra persona por su forma de ser.

Si aceptáramos a las personas de una forma incondicional, entonces se convertiría en amor.

Por lo tanto, todo es cuestión de aceptación….

Si nos resistimos a aceptar, eso nos creará estrés…en cambio, la aceptación nos libera del estrés.

Como elegí la paz …

Si eres educado en el dogmatismo y el odio, ¿puedes elegir otro camino? Zak Ebrahin tenía solo siete años cuando su padre ayudó a planear los atentados de 1993 al World Trade Center. Una historia impactante, potente e inspiradora. ¡No te la pierdas!

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¡LO ODIO!

Hay personas con un talento especial. Son capaces de encontrar lo malo en cualquier cosa. Puede ser la montaña o la playa, los cepillos de dientes eléctricos o los tradicionales … basta con que tu nombres algo y le encontrarán algo que no les gusta. Y lo peor es que sienten la imperiosa necesidad de decirte porque. Es algo que me ha llamado siempre la atención y lo he achacado, indistintamente, a su educación, su pesimismo, su envidia o a cualquier otra cosa que me permitiese entenderlo.

Odio

J. Dean en su blog acuña unos términos curiosos que, aunque traducidos pierden mucho, nos apuntan a como las personas podrían dividirse en odiadoras o gustadoras. Llega a plantear que es algo instintivo.

En un estudio reciente que recoge en su blog, los psicólogos Dolores Albarracín y Justin Helper (Helper & Albarracin, 2013), sugieren que estos rasgos pueden ser identificados como un nuevo aspecto de la personalidad: en que forma estamos predispuestos a que nos gusten o no nos gusten una serie determinada de cosas. Incluso sin ser conscientes de ello.

Para investigarlo preguntaron sobre un montón de cosas que no tenían conexión alguna. Eran conceptos como aborto, América, antidepresivos, o arquitectura hasta eutanasia voluntaria, vestir ropa que llama la atención o vino.

Nos podemos imaginar que si preguntamos a nuestros amigos, encontraremos que a unos les gustan unas cosas y otras no. Además es de esperar que la variación entre ellos sea muy grande. Es lo que hallaron los investigadores. Pero, curiosamente, a nivel genérico, encontraron como las personas podían diferenciarse en odiadoras o gustadoras.

En otras palabras, algunas personas tendían a que les gustara incluso aquello que prácticamente no conocían, en la misma medida que otras no les gustaba lo que fuera, independientemente de tener idea sobre ello o no.

Los autores concluyen que esta predisposición es una faceta de la personalidad, al igual que ser extrovertido o introvertido. Hasta que punto depende de la genética o del aprendizaje queda abierto a la investigación.

Y ustedes ¿odian o gustan?