En este triste país, si a un zapatero se le antoja hacer una botella y le sale mal, después ya no le dejan hacer zapatos.
Mariano José De Larra
– ¡Hola! ¿Cómo estás?
– Teniendo en cuenta la que está cayendo, estoy llevándolo bien.-
Este podría ser el inicio de cualquier conversación que podamos escuchar en la calle, en el trabajo, en un bar … “la gente está desanimada”, nos dicen ¿cómo podría ser de otra forma con la situación actual?
Cómo nos sentimos acerca de nosotros mismos y el grupo social al que pertenecemos puede ser un potente predictor del estado anímico. Un reciente estudio publicado en Psychological Thought, va un poco más allá. Asocia una baja autoestima grupal con la depresión en el futuro.
Los autores querían ver si la autoestima colectiva puede llegar a predecir la depresión. La autoestima tiene que ver con nuestras creencias hacia nosotros mismos. Si nos percibimos como personas que valemos la pena o como competentes en lo que hacemos. Incluye emociones como triunfo, desesperación, orgullo o vergüenza. Y la autoestima colectiva extiende esto a nuestros grupos sociales, nuestro trabajo, o nuestro país.
El estudio que recogemos comprueba una cierta incidencia de la autoestima que tenemos respecto a nuestro grupo, con el riesgo de padecer depresión en el futuro.
Las posibles implicaciones que este estudio pueda tener en la situación que experimentamos en la actualidad parecen evidentes. De una u otra forma, podemos llegar a sentir una sensación de incompetencia o culpabilidad por haber permitido que las cosas llegasen hasta aquí. Y esto es cierto. No han parado de bombardearnos con ello. Y nos lo hemos creído.
Pero esto no es verdad. Es solamente otro mecanismo psicológico que trata, dispersando la responsabilidad, de conseguir que todos sintamos algo de ella. Y la asociemos con nuestra forma de actuar en el pasado. Precisamente ahí está el truco. Si lo creemos, nuestra autoestima caerá, nos pondremos tristes y bajaremos la cabeza. Y esa es la mejor forma que tiene el culpable de conseguir que creamos que es él quien tiene la llave de nuestra felicidad.







