¡Me quitaron una hora!

El domingo perdimos una hora de nuestra vida. A las dos de la madrugada tuvimos que adelantar los relojes y algunos todavía arrastran las consecuencias de este cambio.  Habitualmente se necesitan entre uno y cinco días para que nuestro cerebro se ajuste al nuevo horario. En la población sana, es relativamente habitual que el cambio […]