Vivir hasta morir

Matías nos muestra la importancia del final de nuestras vidas y cómo en nuestras sociedades no ponemos el cuidado que podríamos y deberíamos para que todos tengamos el derecho a transitar este momento tan importante de la vida sin sufrimiento y con plenitud.

Allá donde la vida se desdibuja, donde sólo quedan el cuidado y el cariño, donde un gesto a tiempo, un remedio bien pensado o la opinión de quien sabe pueden hacer que el final del camino se vuelva más soportable para uno y sus circunstancias, allá están Matías y su experiencia en cuidados paliativos. De esto sí se habla… y se practica.

¿Qué es lo que importa de verdad?

Al final de nuestra vida, ¿qué es lo que más deseamos? Para muchos, es simplemente comodidad, respeto y amor. BJ Miller es médico en un hospital de paliativos, que piensa profundamente en cómo crear un final de la vida digno y gratificante para sus pacientes.

Tómate tiempo para disfrutar de esta charla emotiva, que plantea grandes preguntas sobre cómo pensamos de la muerte y cómo honrar la vida. Es una maravillosa experiencia. Te lo aseguro.

¿De qué tenemos miedo?

Tod@s tenemos miedo a algo. Pero ¿A que tememos casi tod@s?
Karl Albrecht, en Psychology Today nos detalla algunos de los más comunes.
Y tú ¿le tienes miedo a todos?

1. Miedo a la muerte

El miedo a ser aniquilados y dejar de existir, más comúnmente conocido como miedo a la muerte, proviene de una sensación primaria de todos los seres humanos por la supervivencia.

De este miedo se derivan otros muchos temores generalizados como el miedo a las alturas, el pánico a los viajes en avión o diferentes fobias relacionadas con la extinción de nuestras vidas. Sensaciones de pánico ante circunstancias asociadas a fatales consecuencias que supongan el fin de nuestras vidas.

2. Pérdida de autonomía

El miedo a ser inmovilizados, paralizados, restringidos, sometidos, atrapados, encarcelados o controlados por circunstancias que están fuera de nuestro control. El temor a la libertad de nuestros movimientos naturales es común a casi todos nosotros.

En su reacción física se le conoce comúnmente como claustrofobia, pero también se extiende a otras reacciones psicológicas relacionadas con las interacciones y comportamientos sociales. De hecho, como explica Albrecht, “el conocido como ‘miedo al compromiso’ es básicamente el temor a perder la autonomía”.

3. La soledad

Totalmente contrapuesto al anterior, este miedo se relaciona con el pánico al abandono, al rechazo o a sentirnos despreciados. La pérdida de conexión con el mundo genera sensaciones de angustia ante la posibilidad de convertirnos en una persona no querida a la que nadie respete ni valore.

Los miedos básicos se muestran a través de nuestras reacciones compartidas ante las circunstancias de la vida. Los celos y la envidia, por ejemplo, expresan el miedo a la separación o la devaluación de uno como persona: “se va a ir con otra persona y: a) me voy a quedar solo; o b) lo hace porque yo no merezco la pena”.

4. Miedo a la mutilación

“Se trata del temor de perder cualquier parte de nuestra estructura corporal, la idea de tener límites en la movilidad de nuestro cuerpo o de perder la integridad de cualquier órgano, parte del cuerpo, o la función natural”, resume el psicólogo experto en el estudio de los comportamientos cognitivos y las habilidades del pensamiento humano.

La pérdida de conexión con el mundo genera sensaciones de angustia

La sensación de ansiedad al estar acerca de animales venenosos o considerados peligrosos como insectos, arañas o serpientes, así como tener fobia a otras cosas o situaciones que puedan suponer un daño físico como trabajar o exponernos a sierras mecánicas, hachas o machetes –sí, películas como La matanza de Texas o visualizar al perturbado de Jason Voorheeshaciendo de las suyas en Viernes 13 no ayudan demasiado a no tenerlas pánico– o a estar en medio de una catástrofe natural.

Igualmente, los derivados del miedo a la muerte como el vértigo, el temor a morir ahogados o cualquier otro que un riesgo para nuestra integridad física están relacionados con el miedo a perder o dañar alguna parte de nuestro cuerpo.

5. Daños y perjuicios al ego

El miedo a sentirnos humillados, pasar vergüenza o cualquier otra situación de profunda desaprobación que amenace la pérdida de la integridad del ser (también conocida como muerte del ego).

El miedo al rechazo o el temor que sienten muchas personas a hablar en público están relacionados con esta angustia generalizada a la aniquilación de nuestro ego. “El fanatismo religioso y la intolerancia pueden expresar el miedo a la muerte del ego en un nivel cósmico” relaciona Albrecht.

En general, las religiones dan respuesta o cobertura a estos cinco grandes miedos existenciales compartidos, lo que explicaría su éxito universal.

Adaptado de El Confidencial