La práctica de Mindfulness implica ejercicios de meditación en un contexto de salud, despojado de cualquier idea religiosa, enfocados a conectar con la experiencia del momento presente aceptándola tal cual es.
Estudios de neuro-imagen, han demostrado una notable actividad de la corteza prefrontal durante la meditación. La corteza es la estructura cerebral que nos permite elaborar la información de manera consciente, no automática, evaluar los significados y poder determinar una acción y una emoción acorde a la evaluación hecha.
El área prefrontal constituye una especie de modulador de las respuestas proporcionadas por la amígdala y otras regiones del sistema límbico, permitiendo la emisión de una respuesta más analítica y proporcionada. El lóbulo prefrontal izquierdo parece formar parte de un circuito que se encarga de desconectar —o atenuar parcialmente— los impulsos emocionales más perturbadores.
La práctica de Mindfulness puede ayudarnos a regular nuestras emociones, logrando tomar distancia y deteniendo el piloto automático de respuesta emocional.
En resumen ser conscientes momento a momento para responder en lugar de reaccionar.
La práctica de Mindfulness implica ejercicios de meditación en un contexto de salud, despojado de cualquier idea religiosa, enfocados a conectar con la experiencia del momento presente aceptándola tal cual es.
Estudios de neuro-imagen, han demostrado una notable actividad de la corteza prefrontal durante la meditación.
Es la corteza aquella estructura que nos permite elaborar la información de manera consciente, no automática, evaluar los significados y entonces poder determinar una acción y una emoción acorde a la evaluación hecha.
El área prefrontal constituye una especie de modulador de las respuestas proporcionadas por la amígdala y otras regiones del sistema límbico, permitiendo la emisión de una respuesta más analítica y proporcionada. El lóbulo prefrontal izquierdo parece formar parte de un circuito que se encarga de desconectar —o atenuar parcialmente— los impulsos emocionales más perturbadores.
A través de la práctica de Mindfulness, entonces, es lícito decir que pueda ayudarnos a regular nuestras emociones, logrando tomar distancia y deteniendo el piloto automático de respuesta emocional.
En resumen ser conscientes momento a momento para responder en lugar de reaccionar. Tomar conciencia de lo que nos está sucediendo y entrenar nuestra atención y desapego.








