pablo08022017

Arrogancia

¡Ten confianza en ti mismo!, es uno de los consejos más valiosos que podemos recibir.

La confianza es un rasgo de personalidad muy importante. Pero, en algunas ocasiones, puede preocuparnos parecer demasiado sobrados o arrogantes en la exhibición de la misma. Afortunadamente, hay distintos indicadores que distinguen una cosa de la otra.

La confianza se cimenta en la realidad, mientras que las posiciones arrogantes están basadas en una valoración propia que va más allá de ella. Esto, podemos pensar, es algo arbitrario ¿verdad?. Para algunas personas podemos ser las personas con más habilidades y talento, que pueda haber. Mientras que para otras, estas virtudes están solo en tu cabeza.

Pero hay más indicadores objetivos. La confianza reconoce la contribución de los demás y comparte el crédito por lo conseguido. La arrogancia, por otro lado, fluye de la inseguridad y necesidad de ser validado. De esta forma, la arrogancia trata a menudo de atribuirse más reconocimiento del que la persona realmente merece. Intenta hacer ver, incluso, como aquello que en lo que podemos haber participado, tiene una importancia mucho mayor de la que realmente tiene.

A un nivel todavía más simple, podemos incluso mostrar confianza y no arrogancia, estando en silencio. Ésta última gusta de aparentar. Todo lo contrario que ocurre con la confianza. Por ejemplo, si, simplemente asentimos, para mostrar que somos capaces de desarrollar una determinada tarea, en lugar de exponer nuestra capacidad y curriculum para hacerlo, obtendremos un resultado mucho más efectivo.