Lo que yo te diga

No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.
Séneca

Buscamos la información que confirme nuestra visión del mundo e ignoramos aquello que no lo hace. Es así, no miremos para otro lado, todos lo hacemos. En este mundo que nos ha tocado vivir nos gusta tener la razón porque sentimos que le da sentido a nuestra vida. De hecho, algunos psicólogos consideran esto como una motivación básica.

Una de las formas en que lo hacemos es tratando de encontrar la evidencia de que lo que pensamos es como creemos. Y, en ocasiones, resulta hasta cómico:

Lo hacemos continuamente, habitualmente sin darnos cuenta. Y es así porque resulta más sencillo ver las piezas que encajan en nuestro puzzle que plantearnos otra posibilidad. También consigue reforzar nuestra propia imagen como personas precisas, coherentes y consistentes. Sabemos que está bien y que no lo está.

La jefa está convencida de que su empleado es un gran trabajador. Todas las mañanas cuando llega a la oficina, allí está él. Siempre está aquí el primero. Pero la realidad es que su trabajador modelo es un auténtico caradura que no hace nada, a pesar de llegar a primera hora, y son quienes trabajan con él, quienes sacan su trabajo adelante.

Los psicólogos denominamos a este fenómeno sesgo de confirmación y está presente en muchas áreas de nuestra vida.

En un estudio realizado en la Universidad de Texas, se encontró que buscamos la información que confirme nuestra propia visión de nosotros mismos, ¡aunque sean negativa! Y no parece que esto ocurra únicamente con personas con baja autoestima. Incluso aquellos con un alto concepto de si mismos, buscaban información que confirmase aquello con lo que no estaban conformes de su propio carácter o forma de ser.

Otro estudio, también llevado a cabo en Texas, en esta ocasión en su Departamento de Economía, nos muestra unos curiosos resultados, corroborando el sesgo de confirmación en un entorno en el que todos pensamos que el riesgo o la especulación, es la regla.

Los inversores con una mayor tendencia a buscar opciones que confirmasen sus predicciones eran los más confiados en su criterio y ¡los que hacían menos dinero!. Pareciera como si fuese más importante tener razón que la posibilidad de ganar más.

La política es un campo abonado de este fenómeno. En política vemos lo que confirma aquello que pensamos, y obviamos lo que no.

No hace falta sino ver cualquier programa de debate en televisión. Veremos que ante una misma noticia, según sea la orientación política del personaje, se utilizará en un sentido u otro, obviando cualquier dato objetivo.

A lo largo de los años el sesgo de confirmación se ha convertido en la fuente de muchas de las creencias más absurdas presentes en nuestro día a día.

Lo que opinamos de otras razas o nacionalidades, acerca de los fenómenos paranormales o la medicina alternativa y muchos otros ejemplos son confirmados continuamente con sesgo.

Si queremos ver un fantasma, lo veremos.

¿Cómo podemos combatir este fenómeno? Es sencillo, pero duro. Simplemente deberíamos buscar alternativas a lo que pensamos y desarrollar un pensamiento crítico. Y eso exige un esfuerzo importante.

Leer un libro de un político que no nos gusta, escuchar una emisora de radio que no oímos habitualmente, oír música que no es la habitual … es una magnífica forma de comenzar con nuestro cambio.

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Un pensamiento en “Lo que yo te diga

  1. Aunque yo no lo pueda ver,,,es logico que yo posea una mente bastante cerrada,,,mis primeros anos los pase en un pueblo muy pequeno muy feliz y libre,,en una area,,y llena de prejuicios en la otra y nunca he vivido mas alla del mismo entorno,,en unos 700 kilometros a la redonda,,Mexico o USA,, en otras palabras no he tenido mucha oportunidad de ver la vida de diferente manera de la que me enzenaron,,, cuando fui a London me llamo la atencion que muchos edificios tenian algo negro (moho supogo) y le pregunte al taxista que si que era,,,y el taxista no lo podia ver,,,no lo podia ver porque desde que el nacio asi estaban los edificios ,, para el los edificios no tenian nada fuera de lo comun,,,, y me puse a pensar que asi seguramente somos todos los humanos,, asumimos todo lo conocido como normal, y especialemente me enfoco en mi,,que es el unico ser humano que me interesa cambiar,, lo que tengo a mi favor es que tengo mucha curiosidad,,solo que voy a tomar la sugerencia del articulo,,y leer, ecuchar lo que no es comun para mi,,, algo que siempre he tenido la curiosidad de leer,,,es el coran
    Gracias, que el dia te sea bello 🙂

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