¿Te estás engañando?

¿Te cuesta enfrentar los hechos? Quizás estás en estado de negación. Refugiarse en este estado hace más sencillo nuestro día a día, aunque al final tengas que pagar el precio.

El autoengaño se define como “mantener dos ideas opuestas sin reconocer que existe un conflicto”. El precio que supone tal comportamiento incluye el riesgo de sufrir aislamiento, debido a la perdida de habilidad para conectarse con otros, que ocurre cuando tu inclinación a aceptar solo tu visión de la realidad es más grande que tu interés por la verdad.

Para los que no deseen enterrar su cabeza en la arena, conviene que se hagan la siguiente pregunta: ¿qué es peor, recibir una pequeña mala noticia sobre tu situación actual, o mantener una actitud de “aquí no está pasando nada” mientras tu empresa, dinero o carrera se van por el despeñadero?

No abordar los problemas puede afectar todos los aspectos de tu vida. La mayoría de nosotros hemos estado en este estado de negación en algún momento.

Etapas del engaño

El autoengaño tiene diversas etapas y puede convertirse en algo crónico. La primera etapa es el desconocimiento de hechos que no son placenteros, como emitir cheques sin fondo o pagar tus deudas con retraso.

Luego viene la fase donde todo es minimizado. Esta se origina cuando la persona admite el hecho, pero inmediatamente dice que todo está bien y entonces procede a racionalizar la acción.

Una tercera forma de mentirse así mismo es la proyección. Esto es cuando admites el problema, pero eludes la responsabilidad.

Admitir las verdades sobre nosotros mismos, y actuar en consecuencia, requiere valor y resolución. Es como cuando la cortina se abre repentinamente y puedes ver lo que realmente es.

Para ello, debemos empezar aceptando nuestro propio autoengaño. Lo primero que debes hacer es reconocer el problema y tomar la determinación de ser honesto contigo mismo, aunque duela.

En segundo lugar, deja a un lado la culpa. Se paciente contigo. No ayuda nada autocastigarte y darle vueltas a lo que ha ocurrido. Muchos de nuestros problemas de autoengaño vienen de pensar que todo tiene explicación. Es nuestra idea de que podemos controlarlo todo.

Date tiempo y espacio para poder ver la situación con perspectiva. Puede que te ayude la soledad o contactar con alguna persona que respetes o aprecies, pero que no esté en tu circulo más cercano.

En caso que te esté costando, puede ser adecuado que acudas a terapia psicológica. La ayuda profesional facilitará el necesario cambio que es necesario para superar el autoengaño y sus efectos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s