Limpieza

 

Algunas personas piensan que aferrarse a las cosas les hace más fuertes, pero a veces se necesita más fuerza para soltar que para retener.
Hermann Hesse

Son tiempos de limpieza. No se si será por el verano, que viene acompañado por la constatación de haber dejado el bañador y la toalla en la bolsa, desde el año pasado. Pero son esos momentos en los que parece que tenemos un poco más de tiempo, para repasar que es lo que sobra ¡aparte de los kilos! en nuestra mochila.

Para mi esta reflexión viene acompañada de un necesario chequeo de compañeros y compañeras de viaje que, afortunadamente, son muchos y de muy buena calidad. Al pasar lista, sin embargo, tengo la oportunidad de comprobar que hay quien está por aquí, pero no parece estarlo. Acompañados de quienes parecen estar por creer merecerlo, sin fundamento.

Como esta es mi alforja, o mi barco -como prefieran- soy yo el que decido. Y creo que he dado con la clave necesaria para invitar a quien no aporta a dejar sitio a quien si. No era complicado. Se basa en la reciprocidad, adaptada a las circunstancias de cada quien.

No es un adiós, ni siquiera es un hasta luego, es simplemente hacia donde decido orientar mi atención y mi ánimo. Y será a las personas que están ahí, con sus limitaciones o condicionantes, pero con las que se que se puede contar.

Tiene que ver con las expectativas, los juicios y el apego. Inevitablemente tengo las primeras, y a veces me decepcionan. Lo que provoca que caiga en lo segundo, innecesario puesto que no estoy en la piel de nadie. Y creo que gran parte de esto lo explica lo tercero: esa resistencia a abandonar lo que fue, por la dulzura del recuerdo, sin ser conscientes de que acabó, al menos por ahora.

Por último este proceso de limpieza, viene el perdón. Apartar, amablemente, ese sentimiento de culpabilidad que nos puede afligir por cerrar alguna que otra puerta, es una tarea dificil. Una vez lo conseguimos, estaremos en disposición y con fuerzas, de emprender nuevos caminos con agradecimiento y compasión.

Porque, como ya decía mi madre ¡a saber como huele eso que tienes ahí hace tanto tiempo!

Anuncios

Un pensamiento en “Limpieza

  1. “Hay quien está por aquí, pero no parece estarlo”… un sentimiento algo familiar. Pero, mi abuela tenía un dicho “Nunca sabes cuando irás a necesitarlo, y te arrepentirás de haberlo desechado”. Supongo que por eso ella vivía en una casa con más recuerdos físicos que mentales, y nunca hubo una partícula de polvo en sus estantes, no había espacio ya para eso.

    Es cierto que es necesario dejar ir pero, como bien dices, se requiere más fuerza para soltar que para retener. Tal vez todo sea cosa de esperanzas, de desear que en un futuro, algo que ocurrió en el pasado, vuelva a suceder. Como si eso pudiera pasar. Pero si algo sé de introyectos, es que se arraigan tan profundo que dejan un gran hueco cuando se van. Y tal vez le temo tanto a tener espacios vacíos como a la posibilidad de arrepentirme.

    Soy un caso perdido tal vez porque, como profesional de la salud, sé que mucho de lo hago no es ni cerca a algo sano y aun así elegí hacerme responsable de mis males más que subsanarlos. ¿Debería cambiar?, aún soy bastante funcional.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s