El Modelo Social de Stanton Peele

Este modelo teórico está basado en el papel que tienen las adicciones en nuestro estilo de vida. Sostiene este autor (Peele, S. 1985) que la adicción se produce por el modo como la persona interpreta la experiencia. El modo de enfrentarse al mundo y el modo que tiene de verse a sí mismo, determinado por las experiencias pasadas, la personalidad y el entorno social, influyen de manera clave en la experiencia de consumo de drogas y en el modo de enfrentarse a ellas.

Las drogas y las conductas que producen adicción (como pueden ser la comida “basura” (fast food, etc.), el uso de las nuevas tecnologías) se convierten en una especie de “muletas” que utilizan algunos sujetos para afrontar mejor su vida ante situaciones de estrés, ansiedad, sufrimiento, inestabilidad, etc.

La adicción serviría para conseguir lo que se desea, dada la incapacidad para encontrarse satisfecho consigo mismo. El consumo o el uso abusivo de las nuevas tecnologías, permitirá “desconectar” de lo que les rodea, aunque sea momentáneamente, de la insatisfacción y la frustración.

Para este autor, nuestra cultura favorece las adicciones al tener como valores centrales el logro del éxito y la satisfacción inmediata. Al ser difícil de conseguir y, dado que cada vez es más difícil afrontar la complejidad de nuestra realidad socioeconómica actual, especialmente para los jóvenes, el incremento de las adicciones, con una función “escapista”, irá probablemente en aumento. Sobre todo este autor presta especial atención al alcohol, ya que esta droga permite dejar de lado las inhibiciones y ansiedades e incrementar la sensación de valor.

En una sociedad tan compleja y difícil como la actual, el uso de alcohol es previsible que se incremente entre los jóvenes, además de por estar legalizado, estar banalizados sus riesgos entre los jóvenes y tener una accesibilidad fácil.

El factor clave para que un consumo de alcohol u otro tipo de drogas, o para un uso de las TICs (tecnologías de la información y la comunicación) no se conviertan en un problema de adicción, es que la persona haya desarrollado el autocontrol. Ello exige aprender a diferenciar un uso moderado del alcohol, de un uso perjudicial y problemático y tener modos en la vida de satisfacción distintos que el consumo y/o las conductas adictivas.

El planteamiento de este modelo, por lo tanto, va más allá de la consideración de la adicción como un síntoma. De hecho lo considera un estilo de vida, que viene propiciado por la poca o nula capacidad de la persona para desarrollarse satisfactoriamente como persona.

Es por esto que el trabajo para la rehabilitación puede llegar a perder todo su sentido si no busca el cambio en la forma de afrontar la vida, y si centrarse en tratar al adicto como un enfermo.

One thought

  1. Al respecto, en los lugares en donde el hábito de beber era una cuestión cultural, una forma bien aceptada de relación social entre amigos, la adición al alcohol era escasa. Uno en su casa, cuando no lo exigía la etiqueta social, era normal que comiese con agua, aunque en los bares con los amigos no le hiciera ascos a tomar bastantes tragos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.