¿El valor de las palabras?

Encontrarte a ti mismo allí donde estés.
James Low

Toda experiencia es revelación instante a instante. No es que yo vea cosas fuera de mí, que yo sea real y el resto también, más bien que mi experiencia de mí mismo surge al mismo tiempo como mi experiencia del mundo. Ambas experiencias son siempre cambiantes. Lo que parece ser sólido, real y fiable es solo el concepto.

Es paradójico que lo que parece más fiable sea lo más abstracto. En este momento estamos en España, es un hecho. España es un concepto, un concepto por el que algunos están dispuestos a morir, a morir por la dignidad de España. España es una palabra, una idea. Y todo lo que vemos en el mundo, que parece sólido, real y fiable es de hecho una idea, mientras que la experiencia misma está siempre rodando y cambiando.

Es inmediata, fenomenológica; es lo que tenemos, excepto que no podemos conseguirlo porque ya se ha ido. Nombres, palabras, conceptos, parecen duraderos aunque carezcan de sustancia; y a lo que parecen referirse está disponible sólo como experiencia pasajera. El mundo en realidad es inasible. El mundo que habitamos es un mundo mental, hecho del flujo rápido de conceptos fascinantes.

Por ejemplo, en la peor práctica de psiquiatría, alguien, a menudo un joven de dieciocho o diecinueve años, comienza a oír voces y a tener visiones extrañas. Los padres o amigos se preocupan y el joven visita a su médico que lo deriva a un psiquiatra. Este, tras hacerle una serie de preguntas durante media hora a una hora, llega a la conclusión de que padece una psicosis y que necesita medicación. “Si la tomas te sentirás mejor”. El psiquiatra abre una carpeta y escribe “Psicosis”. La persona tiene ahora algo. Al entrar en la consulta, el joven oía voces y tenía visiones extrañas, ahora tiene psicosis. Se le llama valor añadido. Como ya sabemos qué falla en esa persona, no necesitamos escuchar o intentar entender. No hay que buscar más, porque ahora sabemos cual es el problema: que el joven tiene psicosis. Desde luego no es muy útil pero nosotros mismos funcionamos de forma muy similar cuando nos fiamos de nuestros conceptos y no prestamos atención a lo que hay.

DZOGCHEN, ENSEÑANZAS Y MEDITACIÓN BUDISTAS
de James Low

Publicado originalmente en Mayo de 2013

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