¿Estás escuchando las señales?

La ansiedad con miedo y el miedo con ansiedad contribuyen a robarle al ser humano sus cualidades más esenciales. Una de ellas es la reflexión.
Konrad Lorenz

Vivimos en un mundo de prisas. Y a menudo, éstas, se adueñan de nosotros y nos conducen a una situación mental (y física) indeseable: la ansiedad.

Ansiedad, cuando ya la podemos considerar un trastorno consiste en tener pensamientos ansiosos, de forma permanente, preocuparnos en exceso por los acontecimientos o problemas cotidianos y sentir que todo “colma el vaso” de nuestra capacidad de resistencia. Si se prolonga por más de seis meses, sería muy buena idea acudir a la consulta de psicología. La diferencia entre un episodio de ansiedad o un trastorno ansioso lo determina el grado de sufrimiento y disfunción que este nos pueda producir. Y no es sencillo de discernir cuando ocurre. Empieza poco a poco, haciendo que aquello que antes solventábamos sin dificultad, se convierta ahora en una losa insalvable que nos atenaza y no nos permite actuar. Y, como muchos otros trastornos psicológicos, quien tarda más en ser consciente de ello, es quien lo sufre.

Pero ¿Cómo podemos saber si estamos sufriendo ansiedad?
Aunque, normalmente, tener estrés ante determinadas situaciones es común, si esto nos ocurre permanentemente, es cuestión de empezar a considerarlo como un problema.
Una persona con trastorno de ansiedad puede experimentar multitud de síntomas diferentes, según sea su estilo de vida, edad, responsabilidades, educación, situación socioeconómica … etc. Casi podríamos decir que pueden existir tantas ansiedades como personas.

Pero, a pesar de esta individualización, la ansiedad tiene una serie de señales que pueden resultar más o menos comunes a todos nosotros.

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Una de ellas es la sensación de vaso a punto de derramarse. Nos parece que todo lo que ocurre, desde el más pequeño contratiempo, es inabordable. Y dispara todas nuestras alertas. Este tipo de sensación provoca en nosotros una permanente alerta, innecesaria, que, a su vez nos conduce a cansancio crónico.

La desgana asociada a este cansancio, es otro de los síntomas de que la ansiedad está ganando la batalla. No queremos hacer nada. Simplemente esto. Es una tendencia a la apatía que también se puede convertir en permanente y llevarnos, incluso, a un proceso depresivo en poco tiempo.

Otro de los indicadores más evidentes de ansiedad es la hiperreactividad. Dicho de otra manera, reaccionamos ante situaciones normales, de forma totalmente desproporcionada. Se producen enfados, discusiones, riñas … que no tienen ninguna razón aparente, y que consiguen que quien tengamos a nuestro alrededor, los sufra.

El sueño es uno de los principales afectados de este trastorno de nuestros tiempos. Puede ser su alteración, su falta o su exceso. La persona que está viviéndolo, lo tiene alterado y no consigue que cumpla su efecto reparador o de descanso. Consiga conciliarlo o no.

Además de todos esto síntomas psicológicos, la ansiedad afecta también a nuestra salud física. Provoca una serie de síntomas físicos que pueden ir desde las contracturas musculares, las malas digestiones o la migraña hasta úlceras o problemas cardíacos. Somos nosotros mismos diciéndonos que algo no va bien. Es el reflejo corporal de un trastorno psicológico.

Frecuentemente nos preguntan que se puede hacer cuando somos conscientes (o hacen que lo seamos), de estar sufriéndolo. Lo cierto es que lo más recomendable, como ya hemos comentado, es acudir a un profesional. Puede que estemos en unas primeras fases, y esto nos ayudará a tomar el control más rápido. O puede que hayamos esperado demasiado y necesitemos una intervención más intensa y prolongada para conseguirlo.

Como todos los problemas psicológicos cotidianos, su propio enemigo es nuestra falta de capacidad para leer las señales. Mientras un problema físico como puede ser un hueso roto, nos lleva directamente al médico, un problema que nos hace sufrir, tenemos la peregrina idea que lo podemos solucionar por nuestra cuenta.

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3 pensamientos en “¿Estás escuchando las señales?

  1. Qué gran descripción de la ansiedad has hecho. De manual y al mismo tiempo con sensibilidad. Rigurosa pero no científica… ¿Cómo se suelta alguien y deja de pensar que cada gota colma ese vaso? gracias!

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