A veces, mantenemos a personas cerca, sólo basados por el tiempo desde que nos conocemos. El tiempo puede acercar a las personas, pero si sientes que ya no hay nada que pueda mantenerlos conectados, no es un motivo suficiente para mantener una relación que simplemente ya no está.

Llegan momentos en nuestra vida en que debemos separarnos, terminar con determinadas relaciones y avanzar. Puede ser un/a ex, amigo, o cualquier otra persona. El principio de la relación o una parte de nuestro camino recorrido junto a ellos puede hacer especialmente difícil cerrar este capítulo de nuestra vida. Nos llevábamos bien, incluso éramos felices, nos reíamos, pero ya no es así. De repente te das cuenta de que la relación ya no trae ningún valor a tu vida, y que incluso puede llegar a ser perjudicial para ti.

Nos consolamos con que les conocemos hace mucho, que pueden ser etapas que duran más tiempo pero, en el fondo sabemos que todo se acabo. Que no nos está aportando nada y que podemos terminar haciéndonos daño (si no ha ocurrido ya).

El miedo es otra de las cosas que no nos permite avanzar. Hay miedo de estar solos y no poder encontrar a nadie más; miedo de que alguien use nuestros secretos más profundos para chantajearnos; miedo del odio o la tensión que la separación que podría causar; miedo del arrepentimiento que podría venir cuando alguien se va.

A veces, hay cosas que quedan mejor como recuerdos. Puedes intentar cambiar las cosas para que vuelvan a ser como antes, o tratar de hacer que las cosas sean como quieres, pero nunca serás realmente feliz con ellas, porque no será lo mismo.

Habrá una presión y expectativa excesiva en el aire para recrear lo que alguna vez tuvieron. En lugar guardemos y disfrutemos de las memorias que la relación nos trajo, pero superémosla, siendo agradecidos por todo lo que la relación nos trajo, o enseñó.

Si una persona no está trayendo algo significativo a tu vida, no te está tratando como te gustaría, es una clara señal de que necesitan distancia.

A pesar de que podría ser egoísta de tu parte el no aceptar a una persona por cómo es, sería injusto para ti el tener que soportar una relación que no te está haciendo una mejor persona.

Dejando muy claro que debemos luchar por nuestras relaciones, identificar el momento en que terminarlas resulta algo crucial:

  1. Las cosas ya no son lo mismo.

Las personas simplemente se alejan, lo cual es perfectamente normal, se dan cuenta de que buscan cosas distintas, ya no comparten los mismos intereses, ya no se entienden, y ya no tienen una conexión.

A veces es sólo cosa de aceptar, en lugar de tratar de agarrarse de un recuerdo que no volverá, que se perdió hace mucho tiempo, o que quizás, nunca realmente estuvo.

Es difícil mantener vivas todas las relaciones, pero recuerda que estamos destinados a conocer a nuevas personas que te traerán felicidad, tristeza, dolor o dicha.

  1. La confianza y la lealtad ya no están.

Si sabes en tu corazón que ya no puedes confiar en esta persona, o que ella o él ya no son leales, entonces debes preguntarte porqué esta persona sigue en tu vida. La confianza y la lealtad son la base para cualquier amistad o relación amorosa.

Si no están presentes, esto producirá paranoia, frustración, tensión y rabia, y definitivamente se puede vivir sin todas estas cosas.

Encuentra a alguien con el que puedas compartir tus secretos más profundos, y cuya fidelidad sea incuestionable porqué sus acciones, más que sus promesas, te traen paz.

  1. No tienes claro cuál es el estado de las cosas.

Comprometerse en una relación o una amistad indefinida es confuso, por que no sabes que es lo que significas para el otro, o si significas algo en lo absoluto. Si la persona no puede hacerte sentir como que vales, reflexiona sobre porqué estás dejando que alguien te trate así.

Quédate en compañía de alguien que sienta orgullo de tenerte en su vida, y que te lo haga saber a ti y al resto del mundo. Quédate en la compañía de alguien que no juegue contigo solo por qué sabe que no irás a ninguna parte.

  1. Si la amistad o la relación te están haciendo daño.

Si la amistad o relación te está haciendo infeliz, o miserable, es tiempo de decirle adiós a la otra persona. No debemos permitirnos sentirnos atrapados y acostumbrarnos a que nos traten mucho peor de lo que merecemos.

Si alguien te está haciendo sentir mal, compitiendo contigo, no poniendo atención a lo que dices, no preocupándose por ti, abusando de ti, avergonzándote en frente de otros, haciendo que te cuestiones a ti mismo, humillándote, o sencillamente no preocupándose de ti, aparta esa negatividad de tu vida lo antes posible.

Respétate lo suficiente como para alejarte.

  1. Si nunca pueden ponerse de acuerdo.

Es difícil que una relación funcione si nunca aceptan los puntos de vista del otro. Si en lo único que pueden ponerse de acuerdo es que no pueden ponerse de acuerdo, quizás es tiempo de alejarse.

En muchas amistades y relaciones amorosas, las personas se acercan por azar, a pesar de sus diferencias. Por lo tanto, podría funcionar. Pero si te parece que es una fuente significativa de la mayoría de sus disputas y tensiones, sal de ahí ahora mismo.

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  1. Eres quien único lucha para que funcione.

Si la relación te hace sentir como si tú fueras quien único que se está esforzando, invirtiendo tiempo y amor, reflexiona si en realidad lo merece.  Si alguien realmente te ama, se preocupa por ti, o realmente te quiere o te necesita, esa persona nunca dejará que inviertas un esfuerzo desproporcionado.

Encuentra a alguien que te haga sentir que vales, que pelee por tenerte en su vida, que se sienta afortunado.

  1. No cree en ti.

Si crees que tu relación no te está entregando apoyo, reflexiona en lo que la persona te está dando. Mereces a alguien que estará ahí para apoyarte y motivarte a lo largo de tu viaje, y cree en ti incluso más de lo que tú mismo lo haces.

  1. No te está dando lo que buscas, y lo que necesitas.

Pregúntate si puedes vivir sin esa relación, o si es algo que quieres, y mereces. A veces, existe esta idea de que somos demasiado exigentes con lo que queremos de otros en la vida, pero por otra parte, ¿por qué conformarnos con algo menos que la felicidad?

En definitiva, se trata de sentir que eres feliz con quien estás. No es una cuestión de necesidad, de dependencia. Es una cuestión de elección. Diaria.

Fuentes:
http://www.marcandangel.com/
http://www.accionpreferente.com

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