Acepto que sientas odio, pero no que actúes con él…acepto que ames, aplaudo que actúes siempre con él.

Jean-Baptiste Molière

Resulta difícil entender como los seres humanos dejamos de ser tales para convertirnos en bestias sin sentimientos traspasando todas las líneas posibles de nuestra supuesta condición. Las guerras que vivimos en la actualidad y los sinsentidos que las mismas arrojan a nuestras pantallas en forma de muertos y vejaciones, no tiene ninguna justificación desde lo que nos define como personas.

Estoy seguro que hay quien sabe hacerlo desde la política, economía o historia. Pero ese no es mi papel. Mi intento va a ser otro. ¿Cómo conseguimos ser inmunes a la barbarie que nos rodea?

Supongo que muchos de nosotros, lo conseguimos por un fenómeno de acostumbramiento. Vamos habituándonos a ver y soportar estas imágenes con una mezcla de distanciamiento emocional y tolerancia, como la que experimentan los adictos a sustancias. Esto es lo que parece ocurrirles a la mayoría de la población que es capaz de ver estas atrocidades mientras cena tranquilamente frente al televisor.

Citas20.011

Las reacciones de muchas personas toman diferentes caminos. En primer lugar estarían “los explicadores”. Personas, con más o menos instrucción o conocimiento, que tratan de explicar las muertes de inocentes que ocurren en estos conflictos. Descartado el argumento del odio racial en el que no quiero entrar, el único argumento que le encuentro a estas elaboradas justificaciones, es la necesidad de racionalizarlo para poder soportarlo.

En segundo lugar estarían “los que ignoran”. De una forma u otra, estas personas deciden “no ver” lo que ocurre a su alrededor. Aquí también descarto el argumento de la insensibilidad que puede parecer el más sencillo de abrazar, y me decanto por un conocido fenómeno de la psicología, la baja tolerancia a la frustración. La necesidad de que el mundo sea cómodo para nosotros y que nada perturbe nuestra plácida existencia. Una cierta variación de la “zona de confort” que tanto nos gusta.

En tercer lugar están “los que actúan”. Es esta categoría la más amplia y variada. Va desde quien llena sus pantallas de imágenes atroces, intentando “concienciar” al mundo de “lo que ocurre” hasta quien ha pasado a la acción, bien acudiendo directamente a ayudar o apoyando a quien lo está haciendo.

Estas categorías, informales por supuesto, podrían subdividirse o ampliarse mucho más. Pero no dejan de ser manifestaciones de la enorme dificultad que tenemos para poder soportar algo que nos aleja de nuestra verdadera condición humana.

No lo podemos aceptar, y es esto lo único, a mi modo de ver, que no debemos olvidar.

2 thoughts

  1. y si… ese distanciamiento emocional enmascarado en la normalización de los actos violentos no fuera más que un mecanismo de defensa para salvaguardar la salud mental de los que continuan cenando mientras ven y escuchan esas atrocidades?? eso… entonces sería precisamente un rasgo de nuestra naturaleza humana no??

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.