Todos lo hacemos. Especialmente en estos días en los cuales se nos mete en la cabeza intentar abordar un profundo cambio en nuestras vidas, coincidiendo con el principio de año. De esto ya hablamos en un post reciente. Hoy nos centraremos en averiguar hasta que punto tener fantasías o sueños positivos es algo beneficioso o perjudicial para conseguir aquellos cambios que nos proponemos.

Si leemos cualquier libro de autoayuda, encontraremos que nos dice que esto de soñar que todo va a ir bien y que vamos a conseguir lo que nos propongamos es una magnífica fuente de motivación.

En esencia, esto es cierto. Pero desafortunadamente no es suficiente … ni de lejos, para conseguir nuestros objetivos.

El pensamiento positivo acerca del futuro es muy beneficioso, esto es indiscutible. Pero un interesante estudio que recoge Psyblog, muestra como la visualización o las fantasías pueden resultar algo tramposas a la hora de utilizarlas para alcanzar nuestros proyectos.

daydreamLos investigadores querían saber como afrontaban las personas diferentes retos que la vida nos pone en el camino. Examinaron que pensaban los participantes en el estudio acerca de una serie de desafíos. Midieron cuanto fantaseaban acerca de un resultado positivo y que expectativas tenían.

Puede parecer lo mismo, pero nada más lejos de la realidad. Las expectativas están basadas en experiencias pasadas. Esperamos que un examen nos salga bien, porque lo hemos hecho bien anteriormente.

Las fantasías, sin embargo, implican imaginar algo que esperamos que ocurra en el futuro, pero lo experimentamos (el sentimiento positivo no el resultado), ahora. Esto puede ser muy problemático.

De hecho, las fantasías, parecen conseguir que el compromiso necesario para conseguir el objetivo propuesto se diluya. El individuo pasa a pensar que ocurrirá, y no hace nada por lograrlo. Esto le puede conducir al fracaso.

No ocurre lo mismo con aquellos con expectativas positivas, fundamentadas en la experiencia anterior y trabajadas día a día.

¿Qué explicación tiene esto?

El problema con las fantasías positivas es que nos adelantan la recompensa al presente. De esta forma no nos permiten estar alerta sobre los obstáculos que podemos encontrar, bajándonos la motivación cuando los encontramos y dificultando la consecución real de nuestra meta.

Esto no quiere decir que pensar de forma positiva acerca del futuro sea algo problemático o que las fantasías sean peligrosas en sí. Lo que nos advierten los autores es que, en ocasiones, confiar exclusivamente en las fantasías está asociado con resultados pobres en aquellos desafíos que tenemos o decidimos enfrentar.

2 pensamientos

  1. Lo normal es tener fantasías, ilusiones y mas estando como están las cosas hoy en día. De lo contrario ¿Por qué se juega a la lotería, se vive con ilusión el día de Reyes, etc. etc. etc.?
    Es de lógica tener sueños, ilusiones y crearse su propio mundo apartándose de una triste realidad donde tantas cosas se han perdido.
    Mucho se podría exponer, pero cada cual es una propia experiencia y como dice el refrán, “nada es verdad, ni es mentira, todo es según el cristal con que se mira”

    1. Muy cierto. Lo que planteo es más que debemos intentar en la medida de los posible que nuestras fantasías se conviertan en expectativas, fundamentadas en la experiencia.
      La ilusión forma parte esencial de lo que hago timanfalla. Por eso me ilusiona que me contestes a este post. Gracias!!

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