Somos optimistas por naturaleza. Pensamos, además, que somos mejores que los demás en prácticamente todo lo que hacemos. Incluso podemos llegar a creer que a pesar de fumar dos cajetillas de tabaco al día, es altamente improbable que padezcamos cáncer. Nosotros no.

Esta forma de pensar deriva de un curioso fenómeno, el sesgo optimista. Este sesgo puede provocar que triunfemos o fracasemos estrepitosamente. Puede hacer que tomemos las decisiones más sabias o las más tontas.

Veamos como funciona. Este fenómeno nos lleva a pensar siempre en lo bueno de prácticamente todo lo que nos acontece, nos beneficie o no. Nos lleva a pensar que tendremos éxito a pesar de que todo este en contra nuestra. Es la parte de nuestro cerebro que nos ayuda a tomar decisiones arriesgadas en contra de toda lógica. Nos lleva a pensar que no nos pondremos enfermos y no contratar un seguro o que el tabaco no nos matará a nosotros. Asimismo, nos hace pensar que podemos ganar en las quinielas y que esto nos hará feliz. El sesgo optimista nos hace sentirnos excitados con la posibilidad de algo que es bastante improbable que ocurra o que no lo haga.

El lado positivo de este fenómeno es la capacidad que tiene de impulsarnos a hacer cosas meramente por la ilusión que nos produce la posibilidad de conseguirlas. Nos motiva para avanzar, y eso, en principio es algo bueno. Pero por otro lado también es cierto que nos aparta de un examen realista de las situaciones, y puede conducirnos a grandes frustraciones basadas en la posibilidad de conseguir algo inalcanzable.

Es el lado amargo de este sesgo. Nos puede conducir a tomar decisiones literalmente absurdas como pensar que tomarnos unas copas y conducir no tienen porque llevarnos a un accidente.

Que no tomemos los riesgos en serio debido a que nuestro cerebro tiene una tendencia a mirar el lado bonito de las cosas puede ser un verdadero problema. Pero la alternativa de no asumir riesgos por lo que pueda pasar puede conducirnos a una vida realmente aburrida e insulsa.

La psicóloga británica Tali Sharot, que ha estudiado los mecanismos cerebrales de este fenómeno nos da la solución. Al parecer, el mero conocimiento de la existencia de este sesgo, de este optimismo digamos, falso, nos permite evitar la toma de decisiones absurdas.

Es decir, nos permite seguir siendo optimistas pero con los pies en el suelo. Tomar decisiones atrevidas, pero considerando todas las posibilidades.

5 thoughts

  1. Quizá en estos tiempos que corren ‘casi’ cualquier tipo de optimismo sea bienvenido porque quizá en eso esté la diferencia entre mantenerse a flote o no. Pero personalmente soy de la opinión que mejor los pies en la tierra. Me ha encantado el artículo. Gracias.

  2. Los pies en la tierra Sí… pero entiendo que existen pesonas que no tienen tren de aterrizaje porque la sociedad agónica del bienestar les cambió conciencia por ilusionismo,despojándole incluso de la ilusión y casi sin remedio, porque éste siempre está aunque no lo veamos, se han sentado a dejarse morir en el sofá o sobre la “tosca” viendo el cuento de nunca acabar de sálvame, con o sin deluxe; y sus equivalentes en la propia y otras cadenas. Otros, cada vez más, en contra de su voluntad han acabado en la indigencia más inhumana y sin embargo en su mundo firme, real y aterrizado tienen ilusión por vivir… posiblemente porque sólo les queda la vida. Menos mal que el cerebro y sus inescrutables rincones aún custodia la necesidad de creer y sentir que mañana será mejor, más humano. El propio Universo, a pesar de nuestras fechorías en nombre de las ideas e ideales, sigue siendo optimista con nuestro planeta y concediéndonos el beneficio de la duda ha optado por dejarnos evolucionar hacia donde queramos, podamos o decidamos… aún nos queda la libertad de ilusionarnos. Muchas Gracias por recordarnos que Vivir merece la pena… y si no que se lo digan a Darío que pie en tierra 280 kilómetros en Tenerife mantiene la Esperanza de un Mundo Nuevo, proclamando desde el pico más alto de España que hay otra forma de hacer y sentir las cosas. Felicidades a Darío y a su siempre optimista acompañante Leo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.