Una de las consecuencias de la “que está cayendo” es el que se produce un aislamiento emocional, en muchos casos, de aquellas personas que, a nuestro alrededor, lo están pasando mal.

Diversos estudios han identificado razones por las cuales “objetificamos”  o, dicho de otra forma, tratamos a los demás como objetos.

Una primera explicación se refiere a la instrumentalidad. Cuando vemos a alguien como un instrumento para conseguir algo –sea sexual, profesional o recreativo-, tendemos a tratar a las personas como meras herramientas para usar u obstáculos a sortear.

Otra explicación se refiere a las amenazas. Deshumanizando a alguien  considerándola como un objeto, es posible minimizar la amenaza que puede suponer a nuestra supuesta superioridad cultural, moral ….

Un grupo de investigadores de la Universidad de Kansas han propuesto recientemente una nueva explicación a este fenómeno. La denominan “Teoría de la Incertidumbre Subjetiva”. Según esta propuesta, en ocasiones tememos tanto no entender la complejidad de otras personas, que simplemente las ignoramos. Nos abstraemos de ellas para centrarnos en rasgos concretos del individuo (su apariencia, profesión, tareas, etc.)

Queremos sentir que podemos relacionarnos positivamente, pero esto puede ser difícil ya que los demás tienen su propio grado de subjetividad. Tienen sus propias creencias, juicios o características personales. A consecuencia de esto experimentamos “incertidumbre subjetiva”. Son dudas acerca de nuestra habilidad para entender y navegar por la subjetividad de otra persona suficientemente bien como para poder relacionarnos positivamente.

Cuando la incertidumbre subjetiva es alta, mas que arriesgar probando nuestra poca habilidad para relacionarnos, obviamos esta tarea y elegimos ignorar su subjetividad y relacionarnos exclusivamente en términos de rasgos concretos.

La incertidumbre subjetiva explica como a pesar de que las personas desean mantener relaciones positivas, la inseguridad que supone intentar entender efectivamente a los demás a un nivel subjetivo, nos hace sentir muy inseguras.

Esto hace que simplifiquen las características de los otros, los conviertan en algo manejable según su sexo, raza, personalidad o gustos para poder compensar su poca habilidad con la subjetividad.

Socialmente, aquellas personas que tratan a los demás como objetos los catalogamos como egoístas y manipuladores.

La teoría de la incertidumbre subjetiva proporciona una explicación que nos propone que este egoísmo proviene precisamente de un desesperado intento por empatizar con los demás. Al no conseguirlo, simplemente, es más comodo centrarse en aspectos simples como su raza, aspecto físico, religión, opción política o cualquier otro aspecto parcial de la persona.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .